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Eres mía o no eres de nadie…

Oír éstas palabras nos genera pánico.  Cuantas historias de agresiones y muertes violentas por no configurarnos con los deseos de nuestra pareja. Y es que vivimos en una cultura donde a las mujeres se nos “obliga” a satisfacer los deseos de los demás para no ser “castigadas” con la indiferencia, la soledad, el abandono, la pobreza, el maltrato físico y psicológico, etc…

Cuantas veces nos dicen “si no eres mi novia no podemos ser nada, ni amigos” y simplemente se nos corta la posibilidad de una amistad, se nos bloquea de todo, incluso de las redes sociales.  No es esto una forma de obligarnos, disfrazada de…”haces lo que yo quiero o no vales nada para mi”, muy aceptada socialmente pues no incluye violencia física… o el grave “si no eres mía no eres de nadie…prefiero verte muerta” no aceptado pues incluye la violencia física y la muerte, pero tan común en nuestra cultura.

IMG_1286Somos de extremos, no toleramos los colores.  O somos campeones mundiales o no hicimos nada por vagos.  Nos interesa mas el desenlace y no disfrutamos la trama como en la canción de Jorge Drexler (La trama y el desenlace);  cuando la vida se construye poco a poco, se teje en los procesos que a través de la perseverancia llegan al éxito.  Esto vale para todo, los deportes, los estudios, el éxito laboral, una carrera nutrida y significativa y por supuesto para nuestras relaciones de familia, las relaciones personales y las amorosas.

Cuando solo queremos ver el éxito económico en algo, dejamos de ver lo valioso que hay en el proceso de conseguirlo.  Cuando sólo queremos que se vea el éxito en nuestra familia, matrimonio perfecto, hijos ejemplo, dejamos de ver todo el amor que hubo detrás de cada decisión, las caídas y las vueltas a levantar, la paciencia y los sacrificios vividos.  Todo lo que realmente es importante.

Cuando queremos que otra persona se someta a nuestros deseos y somos incapaces de IMG_2427respetar los suyos, estamos perdiendo la oportunidad de una amistad verdadera, de compartir dos mundos interesantes y estamos cerrando la posibilidad a todo crecimiento que pudiera surgir del encuentro de dos almas en el universo. Tal vez estamos perdiéndonos de un amor más allá de la posesión, un amor de ágape donde dos almas se juntan desde lo más trascendente y donde no hay barreras ni cadenas.  Donde se honra la persona y su libertad total.

Qué diferentes serían así las relaciones de todo tipo.  Una entrega total de lo que somos, sin pretender manipular al otro, sino sabiendo que el vínculo es más fuerte que cualquier posesión.

Qué tristeza me da cuando las personas se dejan de hablar, lo respeto si, pero me parece que se pierden grandes cosas.  Ahí si se cierra toda posibilidad. Mucho pesar cuando manipulan de cualquier forma, desde el poder de la fuerza o el dinero.  Más tristeza aún cuando son posesivas y desembocan en la amenaza constante y la violencia.

Te invito el día de hoy a revisar tus relaciones, pues una relación posesiva es irrespetuosa y no es verdadera.  Al soltar, el vínculo que queda podrá nutrirse y crecer.  De otro modo tiende a la separación, la manipulación, la violencia, al sufrimiento, la pérdida y el dolor.

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Usar el perdón para blindarnos contra el matoneo..

“A menos que eliminemos la ira en los corazones de quienes ejercen el acoso, no lograremos eliminar el acoso” Dr. Robert Enright.

Bullying-laboralHoy en día se habla mucho del matoneo, es el tema de moda.  ¿Será que antes no se daba esta situación o que no nos interesaban las consecuencias y el sufrimiento ocasionado?  No lo sé, lo cierto es que no se le prestaba tanta atención y creo que se daba por sentado el hecho de tenerse que defender a mansalva o sufrir en silencio, si se era el objetivo de los matones del salón de clases o del jefe egocéntrico en la empresa.  El tema se estudia ahora, a profundidad y se trata de encontrar una solución a un problema creciente que se da en todas las instancias de la vida social y laboral del ser humano.

Ha crecido el bullying, los casos de aislamiento y las reacciones violentas por parte de quienes son abusados y nos enteramos más fácilmente de todo esto debido a las comunicaciones inmediatas.  Y hay que hacer algo…  se han intentado diversos programas en colegios y empresas, manuales de convivencia y sanciones y castigos.  

illustration-2223973_640Lo cierto es que cada vez más hasta las redes sociales se prestan para que unos invisibles poderosos se diviertan a costa de otros aparentemente más débiles y les hagan la vida imposible.  Esto parece no tener fin.  Sin embargo, estudiosos psicólogos del Instituto del Perdón de la Universidad de Wisconsin en Madison (International Forgiveness Institute, IFI) se han dedicado a promover una alternativa que parece tener muchos éxitos en el manejo del matoneo a todo nivel y es utilizar el perdón como medio para promover mejores relaciones en los colegios, las oficinas, e inclusive al interior de las familias.

El objetivo es desarmar la ira en los corazones de los acosadores para que actúen de forma empática y colaborativa con los demás, basados en el respeto a todos sin condicionamientos de ningún tipo. Herramientas como compasión, empatía, comprensión y deseo de hacer el bien y perdonar sirven tanto a la persona que ejerce el matoneo como a la que es acosada.

Los programas basados en el perdón para eliminar los casos de este tipo (International Forgiveness Institute, 2012) deben estar dirigidos a reducir el resentimiento y aumentar la cooperación en un mundo competitivo a todo nivel, inclusive al interior de la familia, donde la comparación en cuanto a los logros se da, aunque sea inconsciente.  El pensar así hace que veamos al otro, aunque sea nuestro hermano, amigo, cónyuge, o compañero de trabajo como un posible rival y que saquemos el mayor poderío posible para demostrar nuestra valía y dominio.  

Esto en lugar de crear equipos de trabajo fuertes en todos los ámbitos, crea grupúsculos, pequeñas islas que van para su lado, poca cooperación, mucha competencia, poca tolerancia y mucha rivalidad, que no conducen a una meta u objetivo común.

Debemos partir de la definición de matoneo y de perdón, para poder hablar todos, el mismo idioma.  El matoneo, acoso o bullying se refiere a una serie de comportamientos usados de forma repetitiva contra alguien de menor fuerza que incluye la ridiculización, la agresión física, verbal o psicológica y en ocasiones el uso de la fuerza para lograr ciertos requerimientos.  Aquel que es objeto del acoso, ve estos comportamientos como indeseables, agresivos y poderosos.  La intención de quien acosa es dañar física, psicológica y mentalmente al otro (Enright, 2012) y por perdón entendemos que una persona que racionalmente ha sido tratada injustamente decide perdonar cuando voluntariamente (libertad) abandona el resentimiento y las respuestas asociadas (a las cuales en realidad tiene derecho) y prefiere responder   al ofensor bajo el principio moral de “hacer el bien”,  el cual puede incluir la compasión, la generosidad, la igualdad  y el amor  (a los cuales el ofensor no tiene derecho por la naturaleza de sus actos erróneos).  Esto incluye el respeto como valor esencial y el desear siempre el bien o por lo menos no desear el mal a quien nos ha ofendido.  Lleva a comprender el origen de los comportamientos de quienes nos han herido y desde ahí, lograr una relación más compasiva.

No se logrará insertar en la sociedad un valor como el respeto por los demás, cuando las personas no se sienten respetadas en lo esencial que es su “ser humanos”.  De ahí deriva el respeto por la vida y por la honra de los demás, el respeto por sus bienes, por su integridad.  El “ser respetados” nos lleva a mirarnos en nuestra verdadera e importante dimensión de personas; no hace falta demostrarlo con habilidades especiales, ni con competencias laborales, ni perteneciendo a una determinada clase social o etnia.  No tenemos que hacer NADA para que nos respeten y eso es importante especialmente en la enseñanza de habilidades y valores tendientes a evitar
el acoso

Aquél que ejerce matoneo proviene de ambientes difíciles donde es criticado constantemente y muchas veces abusado psicológica y físicamente.  Sus padres son duros, distantes, agresivos y calificadores.  Su comportamiento no viene del vacío, sino que tiene hondas raíces en la rabia que siente por dentro al haber sido herido profundamente. Sufre abandono, falta de atención y de cariño y demuestra esa valía que le es negada mediante el ejercicio del poder desmedido ante alguien que aparenta algún grado de debilidad.  Tiene una gran rabia por dentro, aunque no sea consciente de ella, hacia aquellos que lo han menospreciado y herido en el pasado o que continúan haciéndolo.  Como no se sienten capaces de enfrentar ese sufrimiento, redireccionan esa ira hacia otros a quieres consideran menos fuertes o no tienen nada que ver.  Por eso es importante tratar a estos acosadores en cuanto a su rabia y lograr que por medio del perdón logren bajar el nivel de agresividad que los alimenta y logren comprender al otro y tener compasión de él.

-series-bullying-despertaran-empatiaLa víctima del bullying es una persona introvertida, con gustos intelectuales y apariencia física poco atlética.  Prefiere estar solo, no necesariamente tiene problemas, pero sí aparenta algún grado de “debilidad”, puede pertenecer simplemente a una “minoría” o ser considerado como “diferente”. 

Y aunque hablamos de perdón, de desear el bien, de hacer algo bueno por el otro y de reconocerlo como un igual, debemos tener precaución de hablar claramente con las personas en cuanto a no tolerar los comportamientos de acoso bajo ninguna circunstancia, denunciar cualquier caso y tomar las debidas precauciones para protegerse y sentirse seguros. Es importante que los padres, los colegios y cualquier otra institución tenga medidas claras y sanciones disciplinarias para cualquier comportamiento discriminatorio o violento y que se asegure que todos sus miembros sepan que el acoso es inaceptable en la institución.

Los padres deben estar pendientes de cualquier comportamiento inadecuado, comentarios mal intencionados sobre sus compañeros y hablar con ellos de lo inapropiado de sus acciones y premiar los comportamientos adecuados, compasivos y tolerantes hacia los demás.

Algunas claves que sugerimos tener en cuenta para basar los programas anti-bullying podrían ser:

1. Reconocer la rabia, el resentimiento o la ira.  Hay que guiar y ayudar a que la persona que ejerce el acoso pueda reconocer sus rabias y sus resentimientos hacia otros que lo han tratado injustamente, permitirle contar su historia, sus situaciones, sus miedos.  Escucharles atentamente puede sorprendernos y llevarnos a entender sus acciones, sin que esto signifique condonarlas o aceptarlas.  Es un inicio para enseñar al otro, diferentes maneras de relacionarse y dirigir sus frustraciones y reconocer que también ha sido tratado injustamente puede ser el primer paso hacia la empatía.

2. Una vía para resolver ese sentimiento de ira es el perdón.  Para esto es importante la discusión filosófica sobre lo que significa perdonar y sus alcances.  La mayoría de reservas con respecto al perdón se deben a las concepciones erróneas de lo que abarca el tema del perdón, el olvido, la vulnerabilidad etc…  Una adecuada información puede ser muy beneficiosa para tomar una decisión libre y voluntaria.

3. Ayudar a la persona a entender el valor inherente que tenemos como personas.  Este tema puede tomar tiempo ya que el que acosa no piensa que el otro sea valioso de ninguna manera.  De hecho, lo ve como inferior, diferente y de menor valía.  Lograr que la valoración del otro y de uno mismo sea alta a pesar de haber sido abusado o herido es muy importante para que el respeto se dé sin condicionamientos.

4. Crecer en compasión. Suavizar el corazón, cuando entendemos al otro, lo empezamos a ver (pues para el maltratador el otro es invisible), empezamos a entender las circunstancias, las situaciones que otros viven y que se pueden asemejar a las propias.  La compasión lleva a la empatía, a sufrir con el otro, lo cual no sucedía a quien abusaba de su poder.

5. Dar sentido al sufrimiento.  Cuando logramos ver al otro y entender su dolor, similar al nuestro, entendemos que no podemos ser causantes de más sufrimiento para los demás.  Podemos sentir con el otro y ser capaces de soportar nuestra propia frustración sin pasarla a otros en forma de maltrato, lo que no tiene ningún sentido.

6. Hacer por el otro más de lo que merece. Se trata de hacer algo bueno por el otro, de pensar bien de él.  Cuando el que abusa se siente perdonado, debe guiársele para que retribuya este regalo haciendo algo bueno por los demás.

Es importante saber que el perdón es un proceso y toma tiempo.  El acosador debe perdonar a quien lo ha herido para poder entender el sufrimiento que causa a su vez al abusar de otros.  El tema debe tratarse desde todos los ángulos sin centrar la atención únicamente en el afectado.  Los testigos que no hacen nada, también ejercen el matoneo por omisión. Por lo que las habilidades de autodistanciamiento que nos llevan a mirarnos a nosotros mismos para cuestionarnos y mejorar, así como las habilidades de autotrascendencia que nos llevan a mirar al otro y comprenderlo son para todas las personas que pertenecen al entorno afectado.  

Las herramientas del perdón constituyen un círculo VIRTUOSO que lleva a relaciones más sanas, resolución de conflictos de forma pacífica y en general, vidas más productivas, tranquilas y gratificantes.

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¿A quien daña el engaño y la mentira?

Hace un tiempo leí un libro que me llamó mucho la atención.  Se llama “Por qué mentimos” … en especial a nosotros mismos de Dan Ariely, y allí se destaca la ciencia del engaño y lo interesante de la deshonestidad que se pone al descubierto en las prácticas laborales, políticas y sociales y se niega en casi todos los ámbitos sin ningún pudor.

Cuando hablamos de valores, la honestidad, la sinceridad, la coherencia, veracidad etc.. salen a relucir entre los principales que se enseñan en las escuelas y los principales al interior de las familias.

Pero si esto es cierto… ¿por qué tanto engaño, corrupción, malos manejos de dinero, robos, hurtos, infidelidades promesas incumplidas y un larguísimo etc… que llena las páginas de nuestra vida cotidiana y nos ha llevado a no confiar ni en nuestra sombra?

hablar-con-la-verdadAl final, simplemente hay muchos factores que inciden en el grado de deshonestidad de una persona, pues no vamos a hablar de que somos honestos al 100%.  Todos alguna vez hemos dicho aunque sea una mentirilla para salvarnos de una consecuencia poco agradable, es decir, todo se refiere al costo/beneficio, personal de hacer algo, la probabilidad de ser pillado y el castigo que se reciba.

Pero, ¿qué hace que una persona sea capaz de ocultarle la verdad a otro (por decirlo de una manera agradable) y mirarlo a los ojos, compartir con ella y no darle ni pizca de vergüenza, consciente o inconscientemente de estar ocultando algo, que incumbe a los dos?

¿Puede ser que estén pensando en el bienestar del otro? ¿del dolor que le va a causar la noticia? o tal vez puede ser que no se quiere enfrentar el propio dolor y la propia vergüenza.

Muchas veces es cuestión derivada de la forma como pensamos nuestra propia moralidad. Pues hay mentiras y engaños que consideramos mayores o menores, o mas aceptables unos que otros.

Y es que sucede que olvidamos los códigos morales, o ¿alguno recuerda así de rapidez los 10 mandamientos?

Una anécdota graciosa para ilustrar esto último,  que se encuentra en el mismo libro (Ariely, 2012) cuenta:“Un hombre visiblemente irritado va un día a ver a su rabino y le dice: «¡Rabino, no te vas a creer lo que me ha pasado! ¡La semana pasada, alguien me robo la bicicleta de la sinagoga!». 

Al oírlo el rabino se queda muy afectado, pero tras pensar un rato sugiere una solución:  «La semana que viene, ven al oficio religioso y siéntate en la fila de adelante y cuando yo recite los Diez Mandamientos, vuélvete y mira la gente de detrás.  Y si cuando lleguemos al ‘no robarás’, alguien no puede mirarte a los ojos, ése es el hombre».  El rabino está muy satisfecho con su propuesta y el otro también. 

Llega el día del oficio y el rabino siente gran curiosidad por ver si su consejo surte efecto.  Espera al hombre en la puerta de la sinagoga y le pregunta: «Qué, ¿ha ido bien?».

«Como un hechizo», responde el otro.  «En cuanto usted dijo ‘no cometerás adulterio’ recordé dónde había dejado la bicicleta».

Se sugiere entonces que un poco de educación en patrones éticos y su recordatorio periódico podría disminuir la tendencia a engañar, y hay experimentos llevados a cabo en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) que así lo comprueban. (Ariely, 2012)

Bueno esto es simplemente un llamado a la reflexión y no pretendo ni probar nada, ni hacer un extracto científico sobre el tema.  En realidad engañamos a los demás y nos justificamos de las más diversas maneras logrando solamente engañarnos a nosotros mismos.  Porque muy seguramente la otra persona se entera muy pronto de la realidad y de nuestras mentiras… “más rápido cae un mentiroso que un cojo” -dice el dicho-.  Y lo cierto es que nuestra reputación y nuestra integridad, quedan en entredicho y la confianza queda rota totalmente y será muy difícil repararla.

Pero lo peor es que indirectamente decimos al otro que tiene una nula importancia, que no lo respetamos ni como persona ni como pareja, ni como hijo, padre, trabajador etc…. Que creemos que no vale para nada y que pensamos que su inteligencia es tan deficiente que podemos engañarlo sin más.

Y eso duele… en el alma.Y eso tiene consecuencias para muchos muy fuertes en su autoestima y en la forma en como se relacionarán con los demás, pues la confianza en el ser humano se quiebra y muchas veces se termina viendo a todo el mundo como posible ofensor.  Y eso es triste.  Nadie merece que le hagamos eso.

puedes-hablar-mientras-corres-no-corres-verda-L-IO8N4cPor lo tanto la invitación de hoy es a pensar dos veces cuando vayamos a decir una mentira, así sea blanca o piadosa como suelen llamarse. Que pensemos dos veces antes de engañar a alguien.  Que pensemos dos veces antes de ser deshonestos, poco sinceros, falsos.  Tratemos de actuar con coherencia.  Es preferible no decir nada a decir algo poco sincero, ni siquiera para tratar de agradar.

Y si ya lo hemos hecho, pensemos en la magia que tiene decir “lo siento”y hablar con la verdad.

La verdad es la base de cualquier relación aunque sea una relación superficial y es un requisito indispensable para la reconciliación.  Necesitamos saber el porqué se nos ha tratado tan degradantemente para poder sanar el corazón y poder tener una vida plena, significativa y feliz.cropped-45.jpg

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¿Otra vez más de lo mismo?

Muchas veces recibo consultantes que llegan con una sensación de déjà vu… ya han vivido una y otra vez lo mismo o algo muy similar y no lo han podido descubrir hasta que su vida se va desordenando en varios frentes y empiezan a estancarse en sus decisiones y proyectos de vida.

Sufren mucho una vez pero la siguiente decisión la toman de la misma manera y terminan enredados sólo que un poco más mas profundo y resultan muy decepcionados.

Muchas veces, especialmente en la primera situación se trata de una cuestión de inmadurez, error de juicio, creer que todo lo puedo cambiar, creer que los demás cambiarán por amor o por otras razones. Puede ser también falta de conocimiento de sí mismo, toma de decisiones apresuradas, etc…

Luego, se repiten los mismos patrones casi que por iguales motivos. Sólo con el tiempo descubrimos que estamos enredados de igual manera pero peor, pues al ser la segunda o tercera vez, se espera de nosotros que hayamos aprendido y no volvamos a fracasar y el sentimiento de desvalorización propia es muy fuerte.

Creo que gran parte del problema estriba en el autoconocimiento. No sabemos reconocer nuestras emociones y cuales son los detonantes de esa emoción primaria fuerte, que en principio cumple una función de cuidarnos, -recordemos que las cuatro emociones primarias de ira, miedo, tristeza y alegría nos enfatizan qué hay algo valioso en nuestra vida- y nos ayudan a movilizarnos y protegernos de cualquier daño. El no reconocer nuestras emociones puede hacer que duren más de lo adecuado y se salgan de control causando daño y malestar a nosotros o a los demás.

Pasa lo mismo al tomar decisiones serias como comenzar una nueva relación de pareja. Cambiar de trabajo después de haber tenido problemas en las anteriores.

Debemos unirnos a nuestra intuición y no actuar llevados por sentimientos de soledad, tristeza, impotencia, angustia sobre el futuro etc… y cuando aparece alguien o algo tomarlo sin detenernos a sentir nuestras emociones.

Qué hacer entonces…

Aquí van algunos tips para empezar

1. Elabora tu duelo. Es importante hacer un alto y analizar la situación desde el principio, sin importar si te sientes feliz por terminar una pesadilla. Todo pasado deja una vivencia que esta llena de momentos significativos, buenos y no tan buenos; estar triste por lo bueno que se vivió y se fue, despedirse de lo valioso, interiorizar los errores cometidos y aceptar que la vida será diferente, no mejor ni peor sino una nueva construcción gracias a lo aprendido.

2. Cuenta la historia. Al analizar la situación es importante ponerlo por escrito o buscar alguien que pueda escucharte sin juzgarte. Puede ser un terapeuta, un sacerdote, un consejero o un BUEN amigo, no cualquiera. Una persona que viendo desde afuera te pueda acompañar y ayudar a descubrir tus recursos personales

3. Dedícate tiempo. Para conocerte y re-conocerte, pues pasamos mucho tiempo inmersos en nuestras obligaciones y la vida nos va llevando sin parar. Es necesario volver a nuestros orígenes, revivir lo que nos hacia vibrar, saber lo que nos gusta y lo que no y volver a proyectar nuestro futuro.

4. Conéctate con tu ser interior en soledad y silencio y saca recursos espirituales. Si nos metemos en algo nuevo sin haber hecho el alto corremos el riesgo de escoger lo conocido, que no necesariamente es lo mejor. Los recursos espirituales se refieren a nuestra intuición, a nuestra conexión con lo trascendente, con la belleza y grandeza del universo y la naturaleza.

5. Descubre cuales son tus valores. Es importante que mires qué es lo valioso para ti; tus valores son los que te llevan a actuar por convicción, así que es clave que revises que es lo que te mueve, por que quieres luchar en la vida y en donde encuentras sentido.

6. Fortalece tus habilidades y virtudes. Lo que eres, te hace único e irrepetible. Cuando tenemos una caída, nuestra identidad se ve afectada, pues ya no reconocemos quienes somos en realidad. Pero tenemos muchísimas cualidades que es necesario mirar nuevamente, son nuestra belleza interior y exclusiva. No hay nadie como nosotros en el mundo y debemos vernos nuevamente como esos seres especiales que somos y trabajar en lo bueno que tenemos.

Te invito entonces a hacer ese alto, disfrutar un momento para ti y amarte para poder continuar amando a los demás que te rodean pero con todo lo que eres y significas para el universo.

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Con los guantes de box bien puestos

La semana pasada tuvimos un bonito Taller de perdón y límites, que intento realizar cada mes con el fin de poder reflexionar entre todos en una nueva manera de relacionarnos con los demás y de cambiar nuestros lenguajes violentos por unos de tolerancia y aceptación, todo sin perder de vista nuestra dignidad personal y la protección física y emocional que debemos tener como seres humanos.

Business woman boxingHablábamos mucho sobre esa forma de responder en la cotidianidad, siempre a la defensiva.  Es como si estuviéramos listos para lanzar el primer golpe para dejar bien claro nuestro punto de vista, nuestra opinión, nuestros derechos, lo que nos merecemos, y un largo etc…..  Pensando únicamente en nosotros mismos, desde nuestro ego.  ¿Y los demás que?  Si juntamos un montón de egos, lo que tendremos es una sociedad que se mueve desde la ira, desde el egoísmo y no desde la tolerancia y el amor.

¿Por qué nos cuesta tanto entender que el otro también tiene opiniones y derechos y que pueden ser diferentes a los nuestros, sin que eso signifique que nos están agrediendo o maltratando?  ¿Cuántas veces se destruyen familias enteras, parejas, comunidades por el simple hecho de pensar políticamente diferente? o ¿tener ideologías diferentes? o ¿tener gustos diversos?  Se raya en el fanatismo cuando nos expresamos como si lo nuestro fuera la última palabra y lo único valioso y se cierra la mente a descubrir las riquezas de los demás, el complemento que existe en manejar las cosas de diferente manera.

Una gran herramienta de liderazgo es esa capacidad de comprender al otro y lograr ver desde SU punto de vista, logrando AGREGAR algo a nuestro pensamiento propio y enriquecer el equipo de esa manera (equipo de trabajo, familiar, social). Pero qué difícil encontrar personas que piensen así hoy en día.  Se confunde ser líder con lograr que todos hagan lo que “yo digo”.  Si adicionamos que nuestras comunicaciones se han reducido cada vez mas a la comunicación digital, tendremos como resultado unas cuantas líneas que expresan sólo lo que queremos pero sin el contacto físico que nos muestra las emociones y sentimientos de ambas vías.  Los mensajes de texto, email, etc… carecen de esas expresiones no verbales y un emoticón no es capaz de mostrar en su totalidad si estamos felices, tristes, enojados, sarcásticos, impotentes, y cuántas emociones más, dentro de ciertos contextos y con la singularidad  y unicidad de cada ser humano.

Creo que cada vez mas nuestras deficiencias en el lenguaje, que se van evidenciando tanto en el mal uso de las palabras , el vocabulario deficiente y las expresiones escuetas a las que nos lleva la comunicación digital, hace que nuestra comprensión del otro esté cada vez mas lejana.  No vemos un ser humano sino una pantalla y aunque como lo he dicho muchas veces soy una fanática de la tecnología, lo soy también de la comunicación presencial, verbal y no verbal que nos lleve a tener un contacto cercano, comprendernos en nuestras situaciones, contextos e historias únicas y lograr empatizar con el otro para evitar los malos entendidos, llegar a la tolerancia y al entendimiento mutuos.

Los invito hoy a mirar al otro con compasión, es decir desde su humanidad, igual a la nuestra, llena de virtudes y también de defectos pero igualmente valioso y digno de respeto, preguntándonos, cuál será su historia, como será su vida, en que estado de ánimo se encontrará hoy, si habrá comido bien o a las carreras, si tuvo donde dormir o no … y mirarnos a nosotros mismos de igual forma.

imagesAl vernos humanos, tal vez nos entendamos mejor y podamos al fin colgar los guantes de la venganza, el rencor y el resentimiento.

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¡Vale la pena vivir!

“Nuestra historia no es un destino. Nada queda escrito para siempre. Los sufrimientos nos obligan a metamorfosearnos y nunca perdemos la esperanza de cambiar de manera de vivir.” Boris Cyrulnik

Muchas veces me enredo pensando un tema para el blog.  No se me ocurre algo interesante, inteligente, necesario y atrayente para que las personas que me leen por casualidad puedan beneficiarse en algo de mis palabras y se animen a la vez a compartir sus pensamientos y ayudar a mi formación personal con su sabiduría.

Y hoy precisamente, pensando de esta manera, de repente la palabra AGRADECIMIENTO llegó a mi cabeza.  Es algo sencillo.

La vida no tiene que ser complicada ni tenemos que demostrar lo que sabemos y valemos todo el tiempo.  La mayoría de las veces lo más simple es lo más significativo.  Y ser agradecido es una “simple actitud de vida”.  No es lo mismo que dar las gracias, que aunque es muy importante, muchas veces lo reducimos a una norma de cortesía, -que dicho sea de paso deberíamos practicar constantemente-, pues todo el tiempo estamos recibiendo favores, cosas, gestos y hace mucho bien esa palabra… “gracias”, para animar al otro también a ser servicial, a entregar algo de sí mismo, a dar sin esperar a cambio, tan solo el puro agradecimiento.

Pero ser agradecido como actitud de vida es mucho mas que dar gracias, debe salir del corazón ❤️, debe ser intencional y consciente.

Es levantarnos cada día sabiendo que podría ser el último y agradecer la oportunidad de la vida aunque sea por un minuto.  Es vivir aprovechando cada segundo para hacer algo valioso por los demás y por nosotros mismos.  Ser agradecidos es reconocer nuestras emociones y aceptarlas, porque son las que nos ayudan a percibir el sentido en nuestra vida.  Es vivir al máximo, sabiendo que estar alegres, tristes, con rabia o con miedo es estar vivos.  Es reconocer que en el caos mañanero se nos ha dado la oportunidad de disfrutar a nuestros hijos, nuestra pareja… ¡donde hay vida hay desorden!

Interiorizar que cada vez que saludamos a una persona o tenemos la oportunidad de hablar con alguien podemos hacer de esa ocasión un encuentro maravilloso de dos personas que comparten humanidad, igual dignidad, con aciertos y errores.

Muchas veces las cosas no van bien y nos sentimos desanimados.  No encontramos la forma de ser agradecidos porque la vida nos cuestiona con sufrimientos y pérdidas que no logramos descifrar.  No logramos ver el propósito de lo que nos sucede, el para qué del dolor y las penas.  ¡Así es difícil ser agradecidos!

Pero si mantenemos una disposición del corazón ❤️ abierta a la posibilidad, al aprendizaje, de pronto logremos ver mas allá del momento presente, como la luz al final del túnel.  Saber que por difícil que sea la situación, algo bueno saldrá de ella y si logramos con paciencia sobrellevar la tormenta ⛈, los momentos de calma llegarán con nuevas oportunidades de desarrollo y crecimiento.

Y así será posible continuar con la actitud agradecida de vida, pues si la vida no nos cuestiona, el confort no nos permite evolucionar y crecer.  La angustia es necesaria, es la expresión de la tensión que hay entre lo que es y lo que debería ser. Y de ahí es de donde salen las grandes ideas💡, los momentos más significativos, los encuentros más profundos, las enseñanzas y todo lo valioso de la vida.  Para que al final, cuando nuestro tiempo terrenal termine, podamos decir que nuestra vida valió la pena ser vivida.

Algunos tips para entrenarnos en ser agradecidos y encontrar sentido en la vida:

  • Apreciar lo más sencillo y cotidiano, el clima, sentir frío o calor, podernos levantar, el café de la mañana…..no dar nada por sentado, pues mañana podría o estar ahí. Ser conscientes de nuestro entorno presente, de los detalles.
  • Enfrentar cada problema primero dando gracias por tenerlo, reconociendo que siempre traerá algo bueno y abriéndonos a la posibilidad del aprendizaje.  Si la vida nos cuestiona, nos da la oportunidad de responderle, de vivir.
  • Adoptar una actitud agradecida ante la vida y ante los demás. Todo lo que recibimos es ganancia.  Nadie es merecedor de nada, ni nadie se hizo solo.
  • Ver en cada persona que cruza nuestro camino, así sea por un breve instante, un ser humano que aporta a nuestra existencia, agradecer su presencia y tratarlo con la importancia que podría tener aunque no lo sepamos en ese momento.

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