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La importancia de las pequeñas cosas…

En todos los ámbitos, la vida se compone de pequeñas cosas, pequeños detalles que damos por supuestos y no caemos en cuenta de la importancia que tienen, probablemente hasta que nos faltan.  En el trabajo al igual que en la familia y en nuestras relaciones sociales, hay pequeñas cosas que las personas hacen y que nos alegran o entristecen y también nos causan ira y miedo.  Son gestos, miradas, palabras, acciones que componen un todo y enriquecen o empobrecen nuestro mundo.27384914_s

¿Quién no se ha sentido feliz, literalmente, cuando alguien lo llama para saber como está?, ¿cómo sigue ante una situación difícil? o ¿sólo para decirle que se acuerda y que está presente?

¿Y que tal cuando recibimos algún detalle como un chocolate, una flor, una nota que nos dejan en la nevera diciéndonos que somos importantes?  ¿Qué pasa cuando nuestro jefe no solo habla de cuestiones laborales sino que alguna vez pregunta por nuestros hijos? o ¿se interesa por saber quienes somos y que pensamos?

Es que somos seres relacionales y aunque nuestro mundo no debe girar alrededor de lo que los demás opinen, digan o hagan, en teoría, sí es importante la relación que tenemos y…dejémonos de mentiras, si nos importa y mucho lo que los otros piensen de nosotros.
Por eso algo tan sencillo como llamar a alguien por su nombre, recordar lo que nos han contado, ser honestos y transparentes en nuestras conversaciones, indagar sobre el otro con un interés genuino, saludar con una sonrisa…. Eso es lo que hace que nuestro mundo sea más bonito y los días se iluminen.

Y todos estamos esperando eso de los mas cercanos, que se interesen por lo nuestro. Ellos esperan lo mismo de nosotros. Pero ¿por qué es tan difícil? Creo que nos quedamos esperando a que los otro hagan y no empezamos a hacerlo nosotros por ese orgullo que nos llena por dentro y que nos hace creer que las demostraciones de amabilidad, simpatía y amor nos hacen vulnerables y débiles.  Tenemos que mostrarnos fuertes ante los demás, importantes, cultos, expertos y cualquier cariñito que expresemos lo vemos como una demostración de inferioridad que hoy en día nos deja mal parados en nuestra imagen de competitividad y fortaleza.

Pero ¿qué pasaría si diéramos el primer paso y como líderes nos mostráramos vulnerables, iguales a todos, generosos, interesados por el bienestar de nuestros compañeros y amigos?  Tal vez eso que nos hace ser seres humanos también sea lo que nos une y nos hace ser una fuerza mayor y mas potente.

IMG_1908Si nos mostramos en nuestra humanidad compartida y nos vemos todos como personas llenas de ganas de superarse, ávidos de aprendizaje, llenos de ideas y dispuestos a crecer, correr riesgos, pero también personas que cometen errores y aprenden de ellos, merecedores de segundas oportunidades.  Creo que haríamos mejores equipos de trabajo, mejores y más unidas familias, mejores parches de amigos, donde los pequeños detalles contarían y estaríamos dispuestos a ayudarnos en las dificultades pues seríamos mas empáticos unos con otros.  Nos reconoceríamos nuevamente y veríamos que todos pasamos por las mismas caídas y celebraríamos los éxitos como propios.

Bueno soñar es fácil, es bonito y en mi mundo ideal nos aceptaríamos tal cual somos….será imposible?

Hoy te invito a mostrarte como eres y estar orgulloso de ti. Fijarte en las pequeñas cosas. Ser detallista. ¡Eres especial definitivamente!

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¿Otra vez más de lo mismo?

Muchas veces recibo consultantes que llegan con una sensación de déjà vu… ya han vivido una y otra vez lo mismo o algo muy similar y no lo han podido descubrir hasta que su vida se va desordenando en varios frentes y empiezan a estancarse en sus decisiones y proyectos de vida.

Sufren mucho una vez pero la siguiente decisión la toman de la misma manera y terminan enredados sólo que un poco más mas profundo y resultan muy decepcionados.

Muchas veces, especialmente en la primera situación se trata de una cuestión de inmadurez, error de juicio, creer que todo lo puedo cambiar, creer que los demás cambiarán por amor o por otras razones. Puede ser también falta de conocimiento de sí mismo, toma de decisiones apresuradas, etc…

Luego, se repiten los mismos patrones casi que por iguales motivos. Sólo con el tiempo descubrimos que estamos enredados de igual manera pero peor, pues al ser la segunda o tercera vez, se espera de nosotros que hayamos aprendido y no volvamos a fracasar y el sentimiento de desvalorización propia es muy fuerte.

Creo que gran parte del problema estriba en el autoconocimiento. No sabemos reconocer nuestras emociones y cuales son los detonantes de esa emoción primaria fuerte, que en principio cumple una función de cuidarnos, -recordemos que las cuatro emociones primarias de ira, miedo, tristeza y alegría nos enfatizan qué hay algo valioso en nuestra vida- y nos ayudan a movilizarnos y protegernos de cualquier daño. El no reconocer nuestras emociones puede hacer que duren más de lo adecuado y se salgan de control causando daño y malestar a nosotros o a los demás.

Pasa lo mismo al tomar decisiones serias como comenzar una nueva relación de pareja. Cambiar de trabajo después de haber tenido problemas en las anteriores.

Debemos unirnos a nuestra intuición y no actuar llevados por sentimientos de soledad, tristeza, impotencia, angustia sobre el futuro etc… y cuando aparece alguien o algo tomarlo sin detenernos a sentir nuestras emociones.

Qué hacer entonces…

Aquí van algunos tips para empezar

1. Elabora tu duelo. Es importante hacer un alto y analizar la situación desde el principio, sin importar si te sientes feliz por terminar una pesadilla. Todo pasado deja una vivencia que esta llena de momentos significativos, buenos y no tan buenos; estar triste por lo bueno que se vivió y se fue, despedirse de lo valioso, interiorizar los errores cometidos y aceptar que la vida será diferente, no mejor ni peor sino una nueva construcción gracias a lo aprendido.

2. Cuenta la historia. Al analizar la situación es importante ponerlo por escrito o buscar alguien que pueda escucharte sin juzgarte. Puede ser un terapeuta, un sacerdote, un consejero o un BUEN amigo, no cualquiera. Una persona que viendo desde afuera te pueda acompañar y ayudar a descubrir tus recursos personales

3. Dedícate tiempo. Para conocerte y re-conocerte, pues pasamos mucho tiempo inmersos en nuestras obligaciones y la vida nos va llevando sin parar. Es necesario volver a nuestros orígenes, revivir lo que nos hacia vibrar, saber lo que nos gusta y lo que no y volver a proyectar nuestro futuro.

4. Conéctate con tu ser interior en soledad y silencio y saca recursos espirituales. Si nos metemos en algo nuevo sin haber hecho el alto corremos el riesgo de escoger lo conocido, que no necesariamente es lo mejor. Los recursos espirituales se refieren a nuestra intuición, a nuestra conexión con lo trascendente, con la belleza y grandeza del universo y la naturaleza.

5. Descubre cuales son tus valores. Es importante que mires qué es lo valioso para ti; tus valores son los que te llevan a actuar por convicción, así que es clave que revises que es lo que te mueve, por que quieres luchar en la vida y en donde encuentras sentido.

6. Fortalece tus habilidades y virtudes. Lo que eres, te hace único e irrepetible. Cuando tenemos una caída, nuestra identidad se ve afectada, pues ya no reconocemos quienes somos en realidad. Pero tenemos muchísimas cualidades que es necesario mirar nuevamente, son nuestra belleza interior y exclusiva. No hay nadie como nosotros en el mundo y debemos vernos nuevamente como esos seres especiales que somos y trabajar en lo bueno que tenemos.

Te invito entonces a hacer ese alto, disfrutar un momento para ti y amarte para poder continuar amando a los demás que te rodean pero con todo lo que eres y significas para el universo.

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Con los guantes de box bien puestos

La semana pasada tuvimos un bonito Taller de perdón y límites, que intento realizar cada mes con el fin de poder reflexionar entre todos en una nueva manera de relacionarnos con los demás y de cambiar nuestros lenguajes violentos por unos de tolerancia y aceptación, todo sin perder de vista nuestra dignidad personal y la protección física y emocional que debemos tener como seres humanos.

Business woman boxingHablábamos mucho sobre esa forma de responder en la cotidianidad, siempre a la defensiva.  Es como si estuviéramos listos para lanzar el primer golpe para dejar bien claro nuestro punto de vista, nuestra opinión, nuestros derechos, lo que nos merecemos, y un largo etc…..  Pensando únicamente en nosotros mismos, desde nuestro ego.  ¿Y los demás que?  Si juntamos un montón de egos, lo que tendremos es una sociedad que se mueve desde la ira, desde el egoísmo y no desde la tolerancia y el amor.

¿Por qué nos cuesta tanto entender que el otro también tiene opiniones y derechos y que pueden ser diferentes a los nuestros, sin que eso signifique que nos están agrediendo o maltratando?  ¿Cuántas veces se destruyen familias enteras, parejas, comunidades por el simple hecho de pensar políticamente diferente? o ¿tener ideologías diferentes? o ¿tener gustos diversos?  Se raya en el fanatismo cuando nos expresamos como si lo nuestro fuera la última palabra y lo único valioso y se cierra la mente a descubrir las riquezas de los demás, el complemento que existe en manejar las cosas de diferente manera.

Una gran herramienta de liderazgo es esa capacidad de comprender al otro y lograr ver desde SU punto de vista, logrando AGREGAR algo a nuestro pensamiento propio y enriquecer el equipo de esa manera (equipo de trabajo, familiar, social). Pero qué difícil encontrar personas que piensen así hoy en día.  Se confunde ser líder con lograr que todos hagan lo que “yo digo”.  Si adicionamos que nuestras comunicaciones se han reducido cada vez mas a la comunicación digital, tendremos como resultado unas cuantas líneas que expresan sólo lo que queremos pero sin el contacto físico que nos muestra las emociones y sentimientos de ambas vías.  Los mensajes de texto, email, etc… carecen de esas expresiones no verbales y un emoticón no es capaz de mostrar en su totalidad si estamos felices, tristes, enojados, sarcásticos, impotentes, y cuántas emociones más, dentro de ciertos contextos y con la singularidad  y unicidad de cada ser humano.

Creo que cada vez mas nuestras deficiencias en el lenguaje, que se van evidenciando tanto en el mal uso de las palabras , el vocabulario deficiente y las expresiones escuetas a las que nos lleva la comunicación digital, hace que nuestra comprensión del otro esté cada vez mas lejana.  No vemos un ser humano sino una pantalla y aunque como lo he dicho muchas veces soy una fanática de la tecnología, lo soy también de la comunicación presencial, verbal y no verbal que nos lleve a tener un contacto cercano, comprendernos en nuestras situaciones, contextos e historias únicas y lograr empatizar con el otro para evitar los malos entendidos, llegar a la tolerancia y al entendimiento mutuos.

Los invito hoy a mirar al otro con compasión, es decir desde su humanidad, igual a la nuestra, llena de virtudes y también de defectos pero igualmente valioso y digno de respeto, preguntándonos, cuál será su historia, como será su vida, en que estado de ánimo se encontrará hoy, si habrá comido bien o a las carreras, si tuvo donde dormir o no … y mirarnos a nosotros mismos de igual forma.

imagesAl vernos humanos, tal vez nos entendamos mejor y podamos al fin colgar los guantes de la venganza, el rencor y el resentimiento.

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¡Atención!

Es curioso que muchas personas hoy en día parecen estar perdiendo la memoria a temprana edad. Hay un creciente temor por envejecer y cada vez más se cree que la pérdida de memoria se debe a una temprana demencia. Pero no siempre es así y después de unos exámenes de rigor donde se descartan problemas físicos, llegamos a la conclusión de que en el mundo hiperconectado en el que nos encontramos sufrimos de falta de relaciones y vínculos de calidad, de encuentros personales, conversaciones profundas y escucha activa por el otro. ¡Falta de atención!
La distracción es causa de infelicidad y falta de memoria. Basta con pensar cómo nos sentimos cuando requerimos atención por parte de alguien. Si vamos donde un amigo con un problema y confiamos en él, lo único que le estamos pidiendo es un poco de atención. Si esa persona nos interrumpe o nos da soluciones obvias y simples como por salir del paso, no nos sentimos mejor, salimos tristes. Pero si obtenemos el regalo de la entrega total y toda su atención, entonces nos sentimos amados y nos sentimos más capaces de afrontar el dolor y el sufrimiento por el que estamos pasando.

Aprender a poner atención es aprender a ser realmente humanos.

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Photo by Daniel Fazio on Unsplash

La falta de atención nos está llevando a una falta de memoria, donde no nos acordamos de nombres, números telefónicos, información sencilla acerca del otro. Vemos las vidas privadas de todos a través de las redes sociales pero en realidad no nos conocemos.
Me pareció increíble hace un tiempo estando entre un grupo de amigas que se reunían asiduamente todas las semanas y compartían una mañana entera en un grupo de oración desde hacia varios años, que una de ellas saludó a otra y le preguntó por su nombre, disculpándose por su pésima memoria. Y la otra, indignada por esa falta de su “amiga de tantos años” le dijo el nombre y la llamó por otro nombre ¡que no le correspondía! ninguna de las dos conocía el nombre de la otra a pesar de que se veían todas las semanas y compartían un espacio importante para ambas.
Eso demuestra lo distraídos que estamos todo el tiempo, yendo a hacer lo nuestro sin interesarnos por los demás.
Cuando le ponemos atención a otro ser humano, le estamos diciendo de forma amorosa que nos importa.
Es por eso que es tan importante volver sencillamente a lo básico: Las relaciones humanas personales donde creamos vínculos que se convertirán en apoyo y ayuda mutua. Algo que no nos puede dar la tecnología pues necesitamos del contacto personal para lograrlo.

Algunos tips para mejorar la atención y…. la memoria:

1. Estar en el momento presente. Esto significa estar en lo que estamos, de cuerpo y de mente. No podemos saludar a alguien y estar pensando en su vestido, en la cita que tendremos mas adelante ni siquiera en lo que haremos de comer. Cuando saludamos a alguien escuchamos su nombre y lo repetimos mentalmente, de pronto mirando bien su rostro y así no lo olvidaremos fácilmente. Focalizarnos en una sola cosa de forma simple y sencilla. Dejando todo lo demás a un lado hasta terminar.41571116 - artist making silence gesture
2. Hacer silencio. Acostumbrarnos a callar mientras el otro habla. Este callar es también mental. Si estamos pensando en otras cosas mientras alguien nos estácontando algo, o estamos realizando alguna tarea, no estaremos en ningún lado.
3. Mirar a los ojos. Mientras estamos en una conversación, debemos mirar a los ojos a nuestro interlocutor. Si estamos arreglando la cartera, mirando recibos o limpiando las motas de nuestro abrigo, no tendremos ni idea de que nos estaban hablando y nos perderemos además del lenguaje no verbal tan importante para dar contexto a las palabras. Y luego… no nos acordaremos de nada.
4. Hacer sólo una cosa a la vez. Se que esta de moda ser multitarea, pero esto solo logra un cerebro disperso y superficial. Nada queda bien hecho y no generaremos ninguna experiencia digna de recordación. Del afán no queda sino el cansancio. La calidad de cualquier cosa que haces depende del tipo de atención que le das.mihai-surdu-374484-unsplash

Recuerda que poner atención a otra persona es la mejor forma de decirle: Aquí estoy para ti, porque me importas como ser humano. Y eso va en doble vía siempre.
La atención se vera reflejada en una mejor calidad de vida, relaciones significativas, armonía y paz interior.

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¿Se vale hablar de amor en el ambiente laboral?

31159708_mSe suele hablar de amor solo de una manera romántica por lo que en los ambientes laborales casi que está prohibida ésta palabra ya que distrae de los objetivos que se tienen al interior de la organización.  Pero nos referiremos a un amor más alto, el amor espiritual, el amor de trascendencia que cabe no solo para las relaciones románticas sino para todo lo que hacemos en nuestra vida, incluyendo nuestro trabajo y las relaciones laborales con nuestros compañeros, nuestras relaciones personales etc…

Para encontrar el sentido en la vida hay varios caminos: por medio de lo que percibimos valioso que nos entrega el mundo, la naturaleza, el arte; por medio de lo que entregamos a los demás, las causas que abrazamos, la labor que realizamos y aquellos a quienes amamos y con quienes nos relacionamos.

IMG_1127El ambiente laboral es el lugar donde pasamos la mayor cantidad de tiempo y donde realizamos la mayoría de actividades cotidianas.  Cuando estas actividades no representan ningún valor para nosotros y no le encontramos más retribución que el sueldo que nos dan cada quincena, se convierte en un “calentar puesto” en la oficina y contar las horas para la salida.  Si eso sucede cada día, el trabajo como obligación se convierte en pesadilla, en carga pesada.  Inclusive aunque seamos altos ejecutivos exitosos, cuando el único valor es el dinero, llega la rutina, la obligación, el vacío existencial y el “síndrome de burn-out” con sus consecuencias para la salud física y mental.

Pero cuando nuestro trabajo es el medio para dejar huella y realizamos esa labor con lo que nos es único y específico, entonces encontramos la forma de autotrascender hacia objetivos y bienes mayores que abarcan no solo una remuneración sino un bien a la organización, a los compañeros y a la comunidad a la cual pertenecemos.

Así encontramos el éxito que llega no como un fin sino como la compensación a la labor realizada con amor y entrega personal.  El éxito laboral se mide en términos de la coherencia entre nuestra vida y nuestro trabajo, el cómo nos identificamos con la labor que realizamos al interior de una organización y el que cumpla con un objetivo de vida y unas metas que nos hayamos propuesto.

Mediante un trabajo con sentido, encontramos un sentido en la vida.

22345747_sEl amor o entrega a la labor es la base para poder trabajar con convicción y poder ejercer un liderazgo basado en el respeto por el otro, la empatía y la compasión.  Compañeros de trabajo, colaboradores, generan un clima organizacional que invita y atrae al trabajo bien realizado.  La competencia como fin y sin respeto por el otro, solo genera un clima laboral malsano que a la larga se traduce en baja productividad.

Algunos tips:

  1. De gracias por su trabajo cada día y revise qué es lo que lo hace importante, qué es lo valioso de esa labor para usted y para los demás.
  2. HÁGALO LO MEJOR POSIBLE, poniendo eso que lo distingue de los demás en su labor. Su alegría, su reflexión, su meticulosidad, su amabilidad… y haga de esa labor algo único y especial. No importa la profesión sino el modo en que la ejercemos como decía Viktor Frankl.
  3. Tenga objetivos claros en su vida personal, su vida laboral y al interior de la organización. No muchos, pocos pero claros.  Y trabaje por conseguirlos.  Usted es el único responsable de sus logros.  Si se queda culpando a los demás solo se desgasta, se desmotiva y no logra sus metas.
  4. Trate de ser coherente en su vida, sus acciones, sus metas y procure que sus objetivos estén alineados con los de su empresa. Si van en contravía… que su meta sea el cambio de empresa.  Uno debe ser coherente para lograr encontrar el sentido en un proyecto vital.  No puede tener unos valores y trabajar por otros que le son exigidos.
  5. Invierta tiempo en conocer sus propios valores, verse a futuro como persona y como miembro de una organización, tener claridad existencial.
  6. Por último, somos seres de comunidad. Nada podemos hacer solos.  Necesitamos de los demás para lograr nuestros propósitos.  Así que es bueno ver al otro como un ser humano que comete errores al igual que nosotros.  Reconocer las debilidades así como las fortalezas de todos nos llevan a complementarnos, unir fuerzas y cooperar.

El respeto y dar a los demás el valor y dignidad que merecen hace que se proyecten  y logren más de lo que pudiéramos esperar.

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Si me quieres, dímelo y si no…

Cuando escribo me gusta hacerlo sobre los temas que más importan en algunas situaciones cotidianas que vivimos los seres humanos.  Y estos días a raíz de muchos mal entendidos, expresiones mal dichas, palabras fuera de contexto, escuchas tergiversadas, estaba pensando en la importancia de la “buena” comunicación.

La palabra comunicar viene del latín, “communicare”, que significa poner en común. Comunicarse es compartir experiencias, sentimientos, temores e ilusiones; es estar EN relación, entender y SER entendido: dar y recibir conocimientos; provocar cambios y modificar las conductas en los demás y en uno mismo.

La mayoría de problemas creo yo, se derivan de una comunicación pobre y deficiente.  Por no querer ofender, maquillamos lo que queríamos decir y como consecuencia, nos entienden algo diferente.  Por aquello del respeto, de la prudencia y mil otras virtudes que queremos cultivar, no comunicamos nuestros sentimientos, lo que nos gusta y lo que nos disgusta, lo que nos ha molestado o lo que deseamos.  Y al final no obtenemos aquello que pedíamos.  Viene la frustración, el enojo, el no sentirnos entendidos ni atendidos, el aislamiento etc…

¿Hasta donde podemos ser francos y sinceros y expresar sin adornos ni rodeos lo que queremos decir exactamente?

Estaba pensando que es muy fácil decir “te quiero” a alguien que realmente queremos, (bueno, no para todo el mundo es fácil) pero en general es más sencillo que quedarnos callados y no contestar con un “yo también” cuando en realidad no lo sentimos.Es lo mismo que decir “estás muy bonita” cuando en realidad pensamos que parece un espantapájaros, pero… ¿seríamos capaces de decir esto último? ¿O es mejor, simplemente callar?

La comunicación se rige por muchas costumbres y usos culturales; de hecho, la cultura se construye con base en la comunicación de sus miembros.  Por ejemplo, hay sociedades donde para el varón es impensable expresar sus sentimientos y algunas en las que se espera de una mujer, que diga siempre cosas suaves y bonitas.  En otros casos, debido al trabajo de cada persona el uso del lenguaje es tan especifico y técnico, que escasamente se entienden entre colegas.

IMG_2774En todos los ambientes es importante que las personas sean responsables con su forma de comunicarse con los demás y asuman lo que dicen y lo que reciben con una apertura de mente que enriquezca la interacción entre ellas.

Enseñar a los niños a comunicarse adecuadamente empieza por no dejar que hablen con señas, aunque les entendamos todo como padres.  Es necesario enriquecer su vocabulario, llamar a las cosas por su nombre, evitar tabúes en algunos temas y ser francos y sinceros en todo momento.

Sería conveniente también que los convencionalismos sociales no estuvieran por encima de las palabras y que pudiéramos expresar nuestros sentimientos sin ambigüedades.  Cuando se dice NO es NO y no se debe dar pie a interpretaciones.  La idea no es “quedar bien” a pesar de todo, sino ser claros al comunicarnos, verbal y no verbalmente.

Puede afirmarse que la comunicación es el soporte del ser humano en su desarrollo emocional, familiar, laboral, social, económico, político, cultural y científico. De la claridad en la comunicación depende, en gran medida, el éxito de cualquier actividad humana y las relaciones entre los individuos.

 

Aquí algunos tips para una buena y clara comunicación:

  • IMG_3836Di las cosas con franqueza y sin rodeos.  Esto significa minimizar el número de palabras para que puedas ser bien entendido. ¡Pide exactamente lo que quieres!
  • Utiliza bien tu lenguaje, las palabras tienen significado y no podemos utilizar palabras hirientes o soeces para expresarnos sin esperar una reacción airada del otro lado.  Se suave en la forma pero directo en el fondo.
  • Al igual que lo que dices debe ser claro y breve, al recibir una comunicación debes ceñirte a lo que dice exactamente.  Rumiar las palabras e intentar darles otros significados sólo nos confunde y nos hace poner pensamientos en otros que quizá nunca hayan existido.
  • Cuando no entiendas algo o tengas dudas, PREGUNTA.  ¡Así de fácil!
  • Respira antes de hablar.  Esto significa, darles un tiempo a nuestras emociones primarias para que no sean ellas las que hablen por nosotros.  Cuando nos encontramos ante una emoción fuerte lo que decimos, acompañado de nuestro lenguaje no verbal puede ser mal interpretado.  La emoción primaria dura máximo 5 minutos, así que es mejor esperar y pensar bien las cosas antes de hablar.
  • IMG_2765 2
    Mira siempre a los ojos de tu interlocutor, pon atención, no pienses en nada mas 
    cuando conversas. Eso es respeto.

 

Sólo dos claves:  Ser claro y preguntón.

 

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