Educación, Formación de líderes, Perdón, resentimiento, reparación, Relaciones familiares, relaciones laborales, Relaciones personales, Sentido de vida

Usar el perdón para blindarnos contra el matoneo..

“A menos que eliminemos la ira en los corazones de quienes ejercen el acoso, no lograremos eliminar el acoso” Dr. Robert Enright.

Bullying-laboralHoy en día se habla mucho del matoneo, es el tema de moda.  ¿Será que antes no se daba esta situación o que no nos interesaban las consecuencias y el sufrimiento ocasionado?  No lo sé, lo cierto es que no se le prestaba tanta atención y creo que se daba por sentado el hecho de tenerse que defender a mansalva o sufrir en silencio, si se era el objetivo de los matones del salón de clases o del jefe egocéntrico en la empresa.  El tema se estudia ahora, a profundidad y se trata de encontrar una solución a un problema creciente que se da en todas las instancias de la vida social y laboral del ser humano.

Ha crecido el bullying, los casos de aislamiento y las reacciones violentas por parte de quienes son abusados y nos enteramos más fácilmente de todo esto debido a las comunicaciones inmediatas.  Y hay que hacer algo…  se han intentado diversos programas en colegios y empresas, manuales de convivencia y sanciones y castigos.  

illustration-2223973_640Lo cierto es que cada vez más hasta las redes sociales se prestan para que unos invisibles poderosos se diviertan a costa de otros aparentemente más débiles y les hagan la vida imposible.  Esto parece no tener fin.  Sin embargo, estudiosos psicólogos del Instituto del Perdón de la Universidad de Wisconsin en Madison (International Forgiveness Institute, IFI) se han dedicado a promover una alternativa que parece tener muchos éxitos en el manejo del matoneo a todo nivel y es utilizar el perdón como medio para promover mejores relaciones en los colegios, las oficinas, e inclusive al interior de las familias.

El objetivo es desarmar la ira en los corazones de los acosadores para que actúen de forma empática y colaborativa con los demás, basados en el respeto a todos sin condicionamientos de ningún tipo. Herramientas como compasión, empatía, comprensión y deseo de hacer el bien y perdonar sirven tanto a la persona que ejerce el matoneo como a la que es acosada.

Los programas basados en el perdón para eliminar los casos de este tipo (International Forgiveness Institute, 2012) deben estar dirigidos a reducir el resentimiento y aumentar la cooperación en un mundo competitivo a todo nivel, inclusive al interior de la familia, donde la comparación en cuanto a los logros se da, aunque sea inconsciente.  El pensar así hace que veamos al otro, aunque sea nuestro hermano, amigo, cónyuge, o compañero de trabajo como un posible rival y que saquemos el mayor poderío posible para demostrar nuestra valía y dominio.  

Esto en lugar de crear equipos de trabajo fuertes en todos los ámbitos, crea grupúsculos, pequeñas islas que van para su lado, poca cooperación, mucha competencia, poca tolerancia y mucha rivalidad, que no conducen a una meta u objetivo común.

Debemos partir de la definición de matoneo y de perdón, para poder hablar todos, el mismo idioma.  El matoneo, acoso o bullying se refiere a una serie de comportamientos usados de forma repetitiva contra alguien de menor fuerza que incluye la ridiculización, la agresión física, verbal o psicológica y en ocasiones el uso de la fuerza para lograr ciertos requerimientos.  Aquel que es objeto del acoso, ve estos comportamientos como indeseables, agresivos y poderosos.  La intención de quien acosa es dañar física, psicológica y mentalmente al otro (Enright, 2012) y por perdón entendemos que una persona que racionalmente ha sido tratada injustamente decide perdonar cuando voluntariamente (libertad) abandona el resentimiento y las respuestas asociadas (a las cuales en realidad tiene derecho) y prefiere responder   al ofensor bajo el principio moral de “hacer el bien”,  el cual puede incluir la compasión, la generosidad, la igualdad  y el amor  (a los cuales el ofensor no tiene derecho por la naturaleza de sus actos erróneos).  Esto incluye el respeto como valor esencial y el desear siempre el bien o por lo menos no desear el mal a quien nos ha ofendido.  Lleva a comprender el origen de los comportamientos de quienes nos han herido y desde ahí, lograr una relación más compasiva.

No se logrará insertar en la sociedad un valor como el respeto por los demás, cuando las personas no se sienten respetadas en lo esencial que es su “ser humanos”.  De ahí deriva el respeto por la vida y por la honra de los demás, el respeto por sus bienes, por su integridad.  El “ser respetados” nos lleva a mirarnos en nuestra verdadera e importante dimensión de personas; no hace falta demostrarlo con habilidades especiales, ni con competencias laborales, ni perteneciendo a una determinada clase social o etnia.  No tenemos que hacer NADA para que nos respeten y eso es importante especialmente en la enseñanza de habilidades y valores tendientes a evitar
el acoso

Aquél que ejerce matoneo proviene de ambientes difíciles donde es criticado constantemente y muchas veces abusado psicológica y físicamente.  Sus padres son duros, distantes, agresivos y calificadores.  Su comportamiento no viene del vacío, sino que tiene hondas raíces en la rabia que siente por dentro al haber sido herido profundamente. Sufre abandono, falta de atención y de cariño y demuestra esa valía que le es negada mediante el ejercicio del poder desmedido ante alguien que aparenta algún grado de debilidad.  Tiene una gran rabia por dentro, aunque no sea consciente de ella, hacia aquellos que lo han menospreciado y herido en el pasado o que continúan haciéndolo.  Como no se sienten capaces de enfrentar ese sufrimiento, redireccionan esa ira hacia otros a quieres consideran menos fuertes o no tienen nada que ver.  Por eso es importante tratar a estos acosadores en cuanto a su rabia y lograr que por medio del perdón logren bajar el nivel de agresividad que los alimenta y logren comprender al otro y tener compasión de él.

-series-bullying-despertaran-empatiaLa víctima del bullying es una persona introvertida, con gustos intelectuales y apariencia física poco atlética.  Prefiere estar solo, no necesariamente tiene problemas, pero sí aparenta algún grado de “debilidad”, puede pertenecer simplemente a una “minoría” o ser considerado como “diferente”. 

Y aunque hablamos de perdón, de desear el bien, de hacer algo bueno por el otro y de reconocerlo como un igual, debemos tener precaución de hablar claramente con las personas en cuanto a no tolerar los comportamientos de acoso bajo ninguna circunstancia, denunciar cualquier caso y tomar las debidas precauciones para protegerse y sentirse seguros. Es importante que los padres, los colegios y cualquier otra institución tenga medidas claras y sanciones disciplinarias para cualquier comportamiento discriminatorio o violento y que se asegure que todos sus miembros sepan que el acoso es inaceptable en la institución.

Los padres deben estar pendientes de cualquier comportamiento inadecuado, comentarios mal intencionados sobre sus compañeros y hablar con ellos de lo inapropiado de sus acciones y premiar los comportamientos adecuados, compasivos y tolerantes hacia los demás.

Algunas claves que sugerimos tener en cuenta para basar los programas anti-bullying podrían ser:

1. Reconocer la rabia, el resentimiento o la ira.  Hay que guiar y ayudar a que la persona que ejerce el acoso pueda reconocer sus rabias y sus resentimientos hacia otros que lo han tratado injustamente, permitirle contar su historia, sus situaciones, sus miedos.  Escucharles atentamente puede sorprendernos y llevarnos a entender sus acciones, sin que esto signifique condonarlas o aceptarlas.  Es un inicio para enseñar al otro, diferentes maneras de relacionarse y dirigir sus frustraciones y reconocer que también ha sido tratado injustamente puede ser el primer paso hacia la empatía.

2. Una vía para resolver ese sentimiento de ira es el perdón.  Para esto es importante la discusión filosófica sobre lo que significa perdonar y sus alcances.  La mayoría de reservas con respecto al perdón se deben a las concepciones erróneas de lo que abarca el tema del perdón, el olvido, la vulnerabilidad etc…  Una adecuada información puede ser muy beneficiosa para tomar una decisión libre y voluntaria.

3. Ayudar a la persona a entender el valor inherente que tenemos como personas.  Este tema puede tomar tiempo ya que el que acosa no piensa que el otro sea valioso de ninguna manera.  De hecho, lo ve como inferior, diferente y de menor valía.  Lograr que la valoración del otro y de uno mismo sea alta a pesar de haber sido abusado o herido es muy importante para que el respeto se dé sin condicionamientos.

4. Crecer en compasión. Suavizar el corazón, cuando entendemos al otro, lo empezamos a ver (pues para el maltratador el otro es invisible), empezamos a entender las circunstancias, las situaciones que otros viven y que se pueden asemejar a las propias.  La compasión lleva a la empatía, a sufrir con el otro, lo cual no sucedía a quien abusaba de su poder.

5. Dar sentido al sufrimiento.  Cuando logramos ver al otro y entender su dolor, similar al nuestro, entendemos que no podemos ser causantes de más sufrimiento para los demás.  Podemos sentir con el otro y ser capaces de soportar nuestra propia frustración sin pasarla a otros en forma de maltrato, lo que no tiene ningún sentido.

6. Hacer por el otro más de lo que merece. Se trata de hacer algo bueno por el otro, de pensar bien de él.  Cuando el que abusa se siente perdonado, debe guiársele para que retribuya este regalo haciendo algo bueno por los demás.

Es importante saber que el perdón es un proceso y toma tiempo.  El acosador debe perdonar a quien lo ha herido para poder entender el sufrimiento que causa a su vez al abusar de otros.  El tema debe tratarse desde todos los ángulos sin centrar la atención únicamente en el afectado.  Los testigos que no hacen nada, también ejercen el matoneo por omisión. Por lo que las habilidades de autodistanciamiento que nos llevan a mirarnos a nosotros mismos para cuestionarnos y mejorar, así como las habilidades de autotrascendencia que nos llevan a mirar al otro y comprenderlo son para todas las personas que pertenecen al entorno afectado.  

Las herramientas del perdón constituyen un círculo VIRTUOSO que lleva a relaciones más sanas, resolución de conflictos de forma pacífica y en general, vidas más productivas, tranquilas y gratificantes.

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¿A quien daña el engaño y la mentira?

Hace un tiempo leí un libro que me llamó mucho la atención.  Se llama “Por qué mentimos” … en especial a nosotros mismos de Dan Ariely, y allí se destaca la ciencia del engaño y lo interesante de la deshonestidad que se pone al descubierto en las prácticas laborales, políticas y sociales y se niega en casi todos los ámbitos sin ningún pudor.

Cuando hablamos de valores, la honestidad, la sinceridad, la coherencia, veracidad etc.. salen a relucir entre los principales que se enseñan en las escuelas y los principales al interior de las familias.

Pero si esto es cierto… ¿por qué tanto engaño, corrupción, malos manejos de dinero, robos, hurtos, infidelidades promesas incumplidas y un larguísimo etc… que llena las páginas de nuestra vida cotidiana y nos ha llevado a no confiar ni en nuestra sombra?

hablar-con-la-verdadAl final, simplemente hay muchos factores que inciden en el grado de deshonestidad de una persona, pues no vamos a hablar de que somos honestos al 100%.  Todos alguna vez hemos dicho aunque sea una mentirilla para salvarnos de una consecuencia poco agradable, es decir, todo se refiere al costo/beneficio, personal de hacer algo, la probabilidad de ser pillado y el castigo que se reciba.

Pero, ¿qué hace que una persona sea capaz de ocultarle la verdad a otro (por decirlo de una manera agradable) y mirarlo a los ojos, compartir con ella y no darle ni pizca de vergüenza, consciente o inconscientemente de estar ocultando algo, que incumbe a los dos?

¿Puede ser que estén pensando en el bienestar del otro? ¿del dolor que le va a causar la noticia? o tal vez puede ser que no se quiere enfrentar el propio dolor y la propia vergüenza.

Muchas veces es cuestión derivada de la forma como pensamos nuestra propia moralidad. Pues hay mentiras y engaños que consideramos mayores o menores, o mas aceptables unos que otros.

Y es que sucede que olvidamos los códigos morales, o ¿alguno recuerda así de rapidez los 10 mandamientos?

Una anécdota graciosa para ilustrar esto último,  que se encuentra en el mismo libro (Ariely, 2012) cuenta:“Un hombre visiblemente irritado va un día a ver a su rabino y le dice: «¡Rabino, no te vas a creer lo que me ha pasado! ¡La semana pasada, alguien me robo la bicicleta de la sinagoga!». 

Al oírlo el rabino se queda muy afectado, pero tras pensar un rato sugiere una solución:  «La semana que viene, ven al oficio religioso y siéntate en la fila de adelante y cuando yo recite los Diez Mandamientos, vuélvete y mira la gente de detrás.  Y si cuando lleguemos al ‘no robarás’, alguien no puede mirarte a los ojos, ése es el hombre».  El rabino está muy satisfecho con su propuesta y el otro también. 

Llega el día del oficio y el rabino siente gran curiosidad por ver si su consejo surte efecto.  Espera al hombre en la puerta de la sinagoga y le pregunta: «Qué, ¿ha ido bien?».

«Como un hechizo», responde el otro.  «En cuanto usted dijo ‘no cometerás adulterio’ recordé dónde había dejado la bicicleta».

Se sugiere entonces que un poco de educación en patrones éticos y su recordatorio periódico podría disminuir la tendencia a engañar, y hay experimentos llevados a cabo en la Universidad de California Los Ángeles (UCLA) que así lo comprueban. (Ariely, 2012)

Bueno esto es simplemente un llamado a la reflexión y no pretendo ni probar nada, ni hacer un extracto científico sobre el tema.  En realidad engañamos a los demás y nos justificamos de las más diversas maneras logrando solamente engañarnos a nosotros mismos.  Porque muy seguramente la otra persona se entera muy pronto de la realidad y de nuestras mentiras… “más rápido cae un mentiroso que un cojo” -dice el dicho-.  Y lo cierto es que nuestra reputación y nuestra integridad, quedan en entredicho y la confianza queda rota totalmente y será muy difícil repararla.

Pero lo peor es que indirectamente decimos al otro que tiene una nula importancia, que no lo respetamos ni como persona ni como pareja, ni como hijo, padre, trabajador etc…. Que creemos que no vale para nada y que pensamos que su inteligencia es tan deficiente que podemos engañarlo sin más.

Y eso duele… en el alma.Y eso tiene consecuencias para muchos muy fuertes en su autoestima y en la forma en como se relacionarán con los demás, pues la confianza en el ser humano se quiebra y muchas veces se termina viendo a todo el mundo como posible ofensor.  Y eso es triste.  Nadie merece que le hagamos eso.

puedes-hablar-mientras-corres-no-corres-verda-L-IO8N4cPor lo tanto la invitación de hoy es a pensar dos veces cuando vayamos a decir una mentira, así sea blanca o piadosa como suelen llamarse. Que pensemos dos veces antes de engañar a alguien.  Que pensemos dos veces antes de ser deshonestos, poco sinceros, falsos.  Tratemos de actuar con coherencia.  Es preferible no decir nada a decir algo poco sincero, ni siquiera para tratar de agradar.

Y si ya lo hemos hecho, pensemos en la magia que tiene decir “lo siento”y hablar con la verdad.

La verdad es la base de cualquier relación aunque sea una relación superficial y es un requisito indispensable para la reconciliación.  Necesitamos saber el porqué se nos ha tratado tan degradantemente para poder sanar el corazón y poder tener una vida plena, significativa y feliz.cropped-45.jpg

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Perdonar…una actitud de vida

Hablar y aprender sobre el perdón como actitud de vida para mejorar nuestro bienestar y el de nuestro entorno

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Con los guantes de box bien puestos

La semana pasada tuvimos un bonito Taller de perdón y límites, que intento realizar cada mes con el fin de poder reflexionar entre todos en una nueva manera de relacionarnos con los demás y de cambiar nuestros lenguajes violentos por unos de tolerancia y aceptación, todo sin perder de vista nuestra dignidad personal y la protección física y emocional que debemos tener como seres humanos.

Business woman boxingHablábamos mucho sobre esa forma de responder en la cotidianidad, siempre a la defensiva.  Es como si estuviéramos listos para lanzar el primer golpe para dejar bien claro nuestro punto de vista, nuestra opinión, nuestros derechos, lo que nos merecemos, y un largo etc…..  Pensando únicamente en nosotros mismos, desde nuestro ego.  ¿Y los demás que?  Si juntamos un montón de egos, lo que tendremos es una sociedad que se mueve desde la ira, desde el egoísmo y no desde la tolerancia y el amor.

¿Por qué nos cuesta tanto entender que el otro también tiene opiniones y derechos y que pueden ser diferentes a los nuestros, sin que eso signifique que nos están agrediendo o maltratando?  ¿Cuántas veces se destruyen familias enteras, parejas, comunidades por el simple hecho de pensar políticamente diferente? o ¿tener ideologías diferentes? o ¿tener gustos diversos?  Se raya en el fanatismo cuando nos expresamos como si lo nuestro fuera la última palabra y lo único valioso y se cierra la mente a descubrir las riquezas de los demás, el complemento que existe en manejar las cosas de diferente manera.

Una gran herramienta de liderazgo es esa capacidad de comprender al otro y lograr ver desde SU punto de vista, logrando AGREGAR algo a nuestro pensamiento propio y enriquecer el equipo de esa manera (equipo de trabajo, familiar, social). Pero qué difícil encontrar personas que piensen así hoy en día.  Se confunde ser líder con lograr que todos hagan lo que “yo digo”.  Si adicionamos que nuestras comunicaciones se han reducido cada vez mas a la comunicación digital, tendremos como resultado unas cuantas líneas que expresan sólo lo que queremos pero sin el contacto físico que nos muestra las emociones y sentimientos de ambas vías.  Los mensajes de texto, email, etc… carecen de esas expresiones no verbales y un emoticón no es capaz de mostrar en su totalidad si estamos felices, tristes, enojados, sarcásticos, impotentes, y cuántas emociones más, dentro de ciertos contextos y con la singularidad  y unicidad de cada ser humano.

Creo que cada vez mas nuestras deficiencias en el lenguaje, que se van evidenciando tanto en el mal uso de las palabras , el vocabulario deficiente y las expresiones escuetas a las que nos lleva la comunicación digital, hace que nuestra comprensión del otro esté cada vez mas lejana.  No vemos un ser humano sino una pantalla y aunque como lo he dicho muchas veces soy una fanática de la tecnología, lo soy también de la comunicación presencial, verbal y no verbal que nos lleve a tener un contacto cercano, comprendernos en nuestras situaciones, contextos e historias únicas y lograr empatizar con el otro para evitar los malos entendidos, llegar a la tolerancia y al entendimiento mutuos.

Los invito hoy a mirar al otro con compasión, es decir desde su humanidad, igual a la nuestra, llena de virtudes y también de defectos pero igualmente valioso y digno de respeto, preguntándonos, cuál será su historia, como será su vida, en que estado de ánimo se encontrará hoy, si habrá comido bien o a las carreras, si tuvo donde dormir o no … y mirarnos a nosotros mismos de igual forma.

imagesAl vernos humanos, tal vez nos entendamos mejor y podamos al fin colgar los guantes de la venganza, el rencor y el resentimiento.

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Todo encuentro es especial… aunque sea de un segundo de duración.

“Un amigo puede estar esperando tras la cara de un extraño”.  Maya Angelou

Siempre he pensado que nacemos en el seno de una cierta familia, crecemos rodeados de un cierto grupo de personas, vivimos en un país determinado y la vida nos va llevando por caminos y lugares que nos ayudan a crecer y evolucionar para ir logrando la mejor versión de nosotros mismos.  Y cada encuentro con otro ser humano es especial, si lo miramos desde el plano trascendente.  Un encuentro de espíritus que pueden cambiar la vida de alguno.

8241636_sPor eso es tan importante lo que decimos, lo que hacemos y la actitud que tenemos ante la vida y ante los demás.

¿Cuántas veces escuchamos que una sola palabra cambia el destino de alguien? Un consejo dado en un momento de tribulación puede devolver las ganas por vivir a alguien que no veía sentido en su vida.

Los vínculos se construyen con el tiempo, la perseverancia es clave y no es de semanas ni meses, sino de años de compartir vivencias, pero ¿cómo saber si tras un simple saludo puede estar una persona que se convertirá en el amor de la vida? o ¿en un amigo especial?

Aunque somos seres únicos, completos, no podemos vivir sin el otro.  El otro es nuestro espejo, nuestro apoyo.  La comunidad de seres humanos es la que nos lleva a ser empáticos, tolerantes y compasivos.  En soledad crecemos como salvajes.  Es cierto que son necesarios los espacios en soledad para si mismo, pero también es cierto que el ser humano necesita compartir con el otro.

Y de ahí la importancia de los vínculos para encontrar sentido en la vida.  Es en dar a otros y al mundo lo mejor de sí mismo, amar a otro, amar una causa y también recibir del mundo y de los demás lo que nos lleva a saborear la vida, encontrarle el “gustico” a vivir.

IMG_2765 2Y por eso es tan peligroso el pensar que estar conectados con otros a través de la tecnología es suficiente para crear vínculos.  Estos no se crean a partir de conexiones de internet, de compartir historias o memes, de exponer nuestra vida ante los demás.  Esas son conexiones superficiales.  Necesitamos de la conversación cara a cara, del leguaje verbal y no verbal, escuchar al otro, su pensamiento, su tono de voz, su postura corporal.  Eso no es posible a través de mensajes escuetos de WhatsApp o fotografías en Instagram.

Yo personalmente soy una fanática de la tecnología, me encanta la velocidad a la que nos movemos, todo lo que sabemos, las noticias del mundo entero que nos llegan en un segundo, inclusive las comunicaciones instantáneas que logramos con los mensajes.  Pero, creo que hay que aprender a manejar esa tecnología, dosificarla y  entenderla. Saber que nada reemplaza el encuentro presencial.  Que lo que se muestra a través de una cuenta de Facebook puede no ser la realidad, que nos encontramos tras una pantalla y que el vínculo personal no se puede profundizar a través de las redes sociales.

No podemos encontrar vínculos fuertes en paginas de citas por internet. Podría ser una primera aproximación es cierto, pero si queremos conocer a otro ser humano necesitamos conocerlo en toda su complejidad.  La tecnología nos muestra solo una dimensión de cada persona, lo que ella nos quiere mostrar.  Pero somos seres biológicos, psicológicos y espirituales.   Y para vernos realmente y conocernos tenemos que tener el sujeto completo enfrente, no sólo la imagen que desea proyectar.  Tenemos que verlo reaccionar, expresar sus emociones y sentimientos, valorar sus opiniones.

Hoy quiero invitarlos a darse la oportunidad de tener encuentros reales con las personas, a tomarse un café en compañía de alguien, a conocer a alguien sin tener expectativas, siendo auténticos y reales… a ver que sucede.  Tal vez, encontremos relaciones de amor o amistad valiosas y duraderas.

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Las mujeres y el día de la mujer…

Algunos pensamientos personales que quiero compartir en el día de la mujer con todos ustedes.

En realidad pienso que no debería tener que existir un día específico para “celebrar a la mujer”, para reivindicar sus derechos, para festejar las “conquistas y lo que le falta por lograr” y mucho menos para darle regalitos y detalles por SER lo que es.tumblr_n9zsjs86G51trtc5eo1_500

La dignidad del ser humano no está en ser hombre o ser mujer, ni en el rol que desempeñemos, ni en la educación que tengamos, ni el color de la piel, la cultura, la lengua que hablemos, ni en los bienes materiales o la clase social a la que “pertenezcamos” y todos deberíamos ser respetados y honrados por el solo hecho de ser personas.

Tanto hombres como mujeres somos seres humanos completos, no mitades que necesitan ser adheridas para poder completarse.  Y como seres humanos completos, únicos y diferentes no deberíamos tener que estar probando nuestra masculinidad o nuestra feminidad para también probar nuestra valía en la sociedad, en la familia, en la relación de pareja y en el trabajo.

El mundo ha evolucionado y la cultura ha cambiado, pero nuestras ideas de género no lo han hecho a igual ritmo.

Todos tenemos cualidades que nos hacen especiales y necesarios dentro de nuestras comunidades y que importante sería, como dice Chimamanga Ngozi Aichie, que educáramos a nuestros niños de acuerdo con habilidades e intereses intelectuales y no de acuerdo a lo que se espera de nosotros según nuestro género.

¿Por qué razón se espera que las mujeres seamos quienes cocinamos y nos encargamos de las labores domésticas, cuando son labores de subsistencia básica para todos? ¿Por qué se espera que seamos buenas cocineras cuando la mayoría de los grandes chefs son hombres en el mundo con fines económicos de la gastronomía y a las mujeres les cuesta tanto trabajo salir de la ayudantía en las cocinas?  ¿Por qué se espera que sepamos lavar la ropa, hacer las camas si no es cuestión de género el vestirse y el dormir?

Tanto hombres como mujeres deberíamos hacernos cargo de nuestras necesidades y del cuidado y educación de nuestros hijos por igual y el ganar dinero no debería ser un requisito para que el hombre demuestre que tan exitoso es ó que tan masculino se comporta.  Todos necesitamos de la economía para sobrevivir. Y las mujeres estamos igualmente capacitadas para trabajar por una remuneración económica.  Tanto miedo hay de contratar a una mujer porque “puede quedar embarazada”, pero ese embarazo es cosa de dos…  ambos deberían gozar de la licencia “parental” para estar con sus hijos durante los primeros meses de sus vidas.

Lo que nos  falta es creatividad para resolver lo que es en esencia natural.

No estoy hablando de feminismo recalcitrante ni de igualar lo que naturalmente es diferente.  Se trata de ser justos y equitativos y de dejar de sobrevalorar la masculinidad o la feminidad pues como seres humanos somos igualmente valiosos.  Se trata de dar a cada quien el espacio adecuado para que escoja libremente la forma en que desea desenvolverse durante su existencia sin determinismos culturales ni exclusionismos por razón de género.

El hecho de tener que “ganar espacios” laborales, derechos civiles, igualdades salariales, oportunidades sociales es de suyo una discriminación inadmisible en un mundo que se dice evolucionado.

29083135_sEl comercializar el día  de la mujer quita importancia a la celebración por la lucha que han tenido que batallar tantas mujeres valientes que eligieron y decidieron salir de la masificación de lo que se esperaba de ellas para ejercer sus derechos y expresarse libremente como seres humanos. Y no aporta absolutamente nada a lo que falta para tener no sólo una sociedad mas igualitaria y más justa sino defender a las mujeres de su objetivización, maltrato, violencia y muerte.  ¿Acaso hoy celebramos el secuestro reciente de mas de 100 niñas en Nigeria después de que ya habían desaparecido 276 en 2016?  ¿Y cuantas mujeres violadas, maltratadas y fallecidas por la ira de sus parejas, cuantas no pueden salir a la calle ni dejar oír su voz porque simplemente su voz no vale nada? ¿cuantas necesitan aprobación y compañía de un hombre para poder salir de sus casas simplemente a hacer el mercado?

Hoy hace 28 años fui madre por primera vez, y en cuanto vi a esa hermosa mujer con sus ojos muy abiertos, curiosa de todo lo que sucedía a su alrededor entendí el reto que tenía como mujer y me comprometí a guiarla de tal forma que pudiera vivir una vida digna de ser vivida, sin restricciones para soñar libremente en lo que su corazón deseara y tratando de protegerla de los convencionalismos sociales que nos masifican.  Hoy son dos mujeres y un hombre que viven vidas libres, responsables, retadoras con satisfacciones y desencantos pero llenas de sentido y pasión por lo que hacen.

Cada persona es libre de elegir como quiere vivir con lo que le ha sido dado.  Y las mujeres hoy más que nunca debemos dejar de ser víctimas y empezar a demostrar de lo que somos capaces sin perder lo que nos hace únicas.  Y somos responsables de hacer que los hombres puedan ejercer como hombres y como padres, hacerse responsables por sus cosas domésticas, laborales y personales, hacer presencia en la vida de los hijos y compartir sus vidas con mujeres valientes e inteligentes que no les quiten esa oportunidad.

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El perdón como una muestra de amor al prójimo

IMG_0499Siempre que escuchamos la palabra perdón, nos da como una sensación de incomodidad y hablar de amor al prójimo, no está de moda.  Así que tal vez soy un espécimen de otro tiempo? O tal vez la forma de vida moderna nos ha llevado a ser competencia unos de otros, comunicarnos eficientemente por medios digitales y dejar de lado las relaciones personales y los vínculos cercanos sanadores.

Cuando nos relacionamos unos con otros  adquirimos una serie de habilidades que nos llevan a una comunicación donde se involucran no solo las palabras sino la mirada, los gestos y la posición del cuerpo.  Todo habla por nosotros y ese lenguaje nos hace seres humanos y nos entendemos más allá de lo tangible.

O… no nos entendernos, es la otra opción. Mal entendernos, ofendernos, dejar pendientes por decir, no decir lo que queríamos y decir lo que no intentábamos decir.  Parece un trabalenguas pero es la realidad que se da en la comunicación humana. Y cuantas relaciones se rompen y se pierden por nuestras pobres habilidades de expresión.

Podemos decidir ir perdiendo poco a poco varios vínculos a lo largo de la vida o podemos desarrollar una serie de virtudes como la comprensión, la compasión, la empatía, la generosidad y el deseo de hacer el bien que son las herramientas que el perdón nos enseña.IMG_1993  El perdón es un proceso y una actitud de vida que debe ser practicada una y otra vez para poder convertirse en una habilidad.  Desde lo más pequeño, desde aquellas fallas en la comunicación verbal y no verbal de cada día, los malos entendidos y las ofensas por acción u omisión.

Es por eso que el perdón va más allá de del olvido y de pasar la página y seguir adelante.  Es un acto de amor por el prójimo en general, un deseo de ver y entender al otro como un ser humano con igual dignidad a la mía y con sus propias fortalezas y debilidades.

Se cambia entonces la forma de relacionarnos, pues desde la comprensión del otro se ve diferente y ya no cabe la venganza ni el “ojo por ojo”.  Cabe solamente un entendimiento mutuo desde el ser en el mundo con todas sus maravillas y también con todas sus dificultades.

Desde esta mirada el otro no es un monstruo sino tan solo un ser humano con errores pero con toda la posibilidad de cambiar y resarcir el daño que ha causado. Todos deberíamos poder tener una segunda oportunidad.  Eso no significa tampoco que dejemos pasar la ofensa o que quien comete el error no sufra las consecuencias de ello.  Significa que la justicia que se hace debe ser diferente a ofrecer al ofensor un castigo peor.  Debe brindarse la oportunidad de aprendizaje, de arrepentimiento y devolverle la humanidad perdida al ofensor.

La mirada al otro puede ser acusadora y devastadora o puede ser potencializadora y devolver oportunidades perdidas.

El perdón es un acto de amor por el prójimo y el amor que entregamos nunca muere, permanece eternamente y algo de nosotros permanece en la tierra, algo bueno.

IMG_0500Y una actitud de perdón y amor es fuente de paz interior pues el ofensor y la ofensa dejan de ser los dueños de mis pensamientos y de mis acciones.  La paz exterior también se hace evidente al poder disfrutar de la vida, ver todo de un color diferente al negro del resentimiento y la venganza.

Los invito hoy a revisar sus relaciones, a reflexionar sobre sus formas de comunicación y sobre las reacciones automáticas que tenemos ante cualquier mal entendido.  A mirar al otro con bondad, pensar bien y hablar bien de los demás aunque no lo merezcan.  . No es que el otro deba hacer algo sino que yo entrego algo como regalo, sin esperar nada a cambio.

No es cuestión de merecer sino de misericordia

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